Es el aumento exagerado del grosor de las uñas, se puede deber a microtraumatismos a repetición, calzados inadecuados y estrechos, onicomicosis, artrosis, enfermedades sistémicas y periféricas vasculares. Generalmente la presentan los adultos mayores.
El podólogo es el indicado para realizar este tratamiento, debridando estas uñas ya sea mecánicamente o químicamente (Fórmulas Magistrales). Este procedimiento se debe realizar periódicamente (una vez al mes).