Las plantillas ortopédicas sirven para corregir (niños) y compensar (adultos) las patologías que pueda presentar el pie. El ortopedista confeccionará la plantilla a la medida y necesidad del paciente.
Todos los tratamientos realizados con plantillas incluyen las revisiones necesarias hasta la completa satisfacción del paciente.
Se incluyen ajustes o repeticiones, seguimiento y reevaluación a los seis meses para ver si la plantilla diseñada cumplió con el objetivo para el cual se indicó.